Septiembre 2026. Volumen 22. Número 3

¿Podemos cuantificar el riesgo de neoplasias relacionadas con pruebas de imagen?

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
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AVC | Artículos Valorados Críticamente

Smith-Bindman R, Alber SA, Kwan ML, Pequeno P, Bolch WE, Bowles EJA, et al. Medical imaging and pediatric and adolescent hematologic cancer risk. N Engl J Med. 2025;393(13):1269-78.

Revisores: Martínez Rubio MV1, Rivas Fernández MÁ2.
1Pediatra. CS Los Fresnos. Torrejón de Ardoz. Madrid. España.
2Servicio de Pediatría. Hospital Universitario General de Cataluña. Barcelona. Sant Cugat del Vallés. España.
Correspondencia: M.ª Victoria Martínez Rubio. Correo electrónico: victmrubio@gmail.com
Fecha de recepción: 09/09/2026
Fecha de aceptación: 15/09/2026
Fecha de publicación: 23/09/2026

Resumen

Conclusiones de los autores del estudio: en los niños expuestos a radiación por imágenes médicas existe un riesgo, bajo, de sufrir neoplasias hematológicas. La asociación descrita no puede ser atribuida al azar, ya que se constata una relación dosis-respuesta entre la dosis acumulada en la médula ósea y el riesgo de desarrollar una neoplasia hematológica.

Comentario de los revisores: este estudio proporciona evidencia de que la radiación proveniente de imágenes médicas se asocia con un aumento del riesgo de neoplasias hematológicas en niños, incluso a dosis inferiores a 50 mGy. Sería necesario, por ello, sopesar cuidadosamente los beneficios y los riesgos al realizar estudios de imagen en niños para minimizar, cuando sea posible, la exposición a radiación.

Cómo citar este artículo

Martínez Rubio V, Rivas Fernández, MA. ¿Podemos cuantificar el riesgo de neoplasias relacionadas con pruebas de imagen? Evid Pediatr. 2026;22:32.

AVC | Artículos Valorados Críticamente

Smith-Bindman R, Alber SA, Kwan ML, Pequeno P, Bolch WE, Bowles EJA, et al. Medical imaging and pediatric and adolescent hematologic cancer risk. N Engl J Med. 2025;393(13):1269-78.

Revisores: Martínez Rubio MV1, Rivas Fernández MÁ2.
1Pediatra. CS Los Fresnos. Torrejón de Ardoz. Madrid. España.
2Servicio de Pediatría. Hospital Universitario General de Cataluña. Barcelona. Sant Cugat del Vallés. España.
Correspondencia: M.ª Victoria Martínez Rubio. Correo electrónico: victmrubio@gmail.com
Fecha de recepción: 09/09/2026
Fecha de aceptación: 15/09/2026
Fecha de publicación: 23/09/2026

Resumen Estructurado

Objetivo: evaluar el riesgo de inducir neoplasias hematológicas en niños y adolescentes por la exposición a la radiación recibida por imágenes médicas, para contribuir a la toma de decisiones sobre su uso asistencial.

Diseño: estudio de cohortes retrospectivo.

Emplazamiento: seis organizaciones sanitarias de EE. UU. y Canadá.

Población de estudio: todos los nacidos en las seis organizaciones entre 1996 y 2016 que aceptaron participar (n = 3 724 623), desde su nacimiento hasta: el diagnóstico de cáncer, de tumor benigno, fallecimiento, finalización de la cobertura sanitaria, edad de 21 años o el día 31/12/2017. A los participantes con síndrome de Down se les analizó como subgrupo por su mayor incidencia basal de neoplasias.

Evaluación del factor de riesgo: se mide la exposición de la médula ósea a radiaciones con fines diagnósticos. Aunque la principal fuente de radiación procedió de las tomografías axiales computarizadas (TAC), se analizaron los registros de la totalidad de las imágenes realizadas. Se estimaron las dosis de radiación recibida en la médula ósea en base a datos objetivables como los parámetros técnicos de cada prueba, la zona anatómica y otras características de los pacientes.

Medición del resultado: la variable principal fue la incidencia de neoplasias hematológicas (ocurridas antes de los 21 años) asociadas a la dosis de radiación acumulada en médula ósea por pruebas médicas. Se realizaron análisis de sensibilidad excluyendo específicamente a ciertos grupos: niños con exposiciones extremas a la radiación (dosis acumulada en médula ósea >50 o 100 mGy) y niños fallecidos en su primer año de vida por cáncer. Las asociaciones se midieron como riesgo relativo (RR), exceso de riesgo relativo (ERR), riesgo atribuible en expuestos (RAE) y fracción atribuible poblacional (FAP). Las variables secundarias fueron los subtipos tumorales y las categorías de exposición.

Resultados principales: en 35 715 325 personas-año (seguimiento medio de 10,1 años) se diagnosticaron 2961 neoplasias hematológicas, principalmente linfoides (79,3%). La exposición media entre los niños expuestos a ≥1 mGy, fue de 14 mGy, equivalente a una TAC (desviación estándar [DE]: 23 mGy). Entre los niños con neoplasia hematológica, la exposición media fue de 25 mGy (DE: 36 mGy). En comparación con la no exposición, el riesgo de neoplasias hematológicas aumentó con la dosis acumulada: RR: 1,4 (intervalo de confianza del 95% [IC 95]: 1,1 a 1,8) para valores entre 1 y ≤5 mGy; RR: 1,8 (IC 95: 1,3 a 2,4) para 15 a ≤20 mGy; y RR: 3,6 (IC 95: 2,2 a 5,4) para valores entre 50 y 100 mGy. Respecto al tipo de pruebas de imagen, una TAC (13,3 mGy) tiene un RR de 1,35 (IC 95: 1,23 a 1,48), lo que supone un RAE de 25,9%, mientras que una radiografía de tórax (0,01 mGy) tiene un RR de 1,0003 (IC 95: 1,0002 a 1,0004) con un RAE de 0,03%. En los niños con síndrome de Down la tasa de incidencia cruda fue de 110 casos en 38 154 personas-año en seguimiento* frente a 2851 casos en aproximadamente 35 millones de personas-año en seguimiento en la población general, con un RAE de 25,6% para exposiciones >30 mGy. De forma global, se estimó que un 10,1% (IC 95: 5,8 a 14,2) de las neoplasias hematológicas podrían atribuirse a la exposición estudiada, especialmente al TAC.

Conclusión: en los niños expuestos a radiación por imágenes médicas existe un riesgo, bajo, de sufrir neoplasias hematológicas. La asociación descrita no puede ser atribuida al azar, ya que se constata una relación dosis-respuesta entre la dosis acumulada en la médula ósea y el riesgo de desarrollar una neoplasia hematológica.

Conflicto de intereses: no consta.

Fuente de financiación: ayudas económicas de los Gobiernos de EE. UU. y Canadá.

Comentario Crítico

Justificación: aunque conocidos desde siempre, cada vez más estudios buscan evaluar y cuantificar los riesgos de la exposición a radiaciones ionizantes procedentes de pruebas de imagen para diagnóstico médico, con el fin de informar y optimizar las decisiones clínicas1. Los niños son especialmente susceptibles al cáncer inducido por radiación, por su mayor radiosensibilidad y su esperanza de vida más larga.

Validez o rigor científico: la población de estudio es suficientemente amplia y está bien definida, el seguimiento medio es prolongado y completo en casi el 80% de los sujetos. El estudio de la exposición es exhaustivo y no se basa en entrevistas, lo que evita un posible sesgo de memoria. La exposición acumulada se calculó con un decalaje de 6 meses en el análisis principal y de 24 en el de sensibilidad, para evitar una posible causalidad inversa (que las imágenes se realizaran para diagnosticar el posible tumor). Se comparan directamente expuestos y no expuestos y el efecto se mide en registros oficiales fiables. Se encuentra una relación dosis-respuesta significativa. Se estratificó, entre otros, por la presencia de síndrome de Down por la especial susceptibilidad de estos niños a los tumores y su mayor tasa de exposición a radiaciones2. El estudio de sensibilidad fue correcto y refuerza las conclusiones generales.

Importancia clínica: la dosis acumulada de radiación en la médula ósea se asocia a un aumento del riesgo para la mayoría de las neoplasias hematológicas. Los RR asociados a cada categoría de radiación recibida siempre superan a los de los no expuestos y se incrementan linealmente con la dosis acumulada. Para una dosis de radiación equivalente a 1 o 2 TAC craneales (15-30 mGy) el riesgo se incrementa 1,8 veces y cuando las dosis son muy altas (100 mGy) más de 2,5 veces. Es llamativa la gran dispersión de los valores de exposiciones medias de expuestos y afectados, lo que refleja la poca homogeneidad entre las dosis recibidas en ambos grupos y resta valor a este parámetro (dosis media). También hay grandes diferencias entre las pruebas: mientras los TAC craneales incrementan hasta 1,35 veces el riesgo (algo más del 25% de las neoplasias hematológicas en expuestos a 1-2 de estas pruebas estarían relacionadas con ellas), una radiografía de tórax apenas lo hace (RR: 1,0003, IC 95: 1,0002 a 1,0004). En números absolutos, 1 de cada 400 niños sometidos a dosis mayores o iguales a 30 mGy (0,8% de la cohorte) desarrollará este tipo de neoplasias. Estos resultados son consistentes con estudios previos3, aunque un estudio de 2023 limitaba el riesgo a niños sometidos a más de un TAC craneal4. El desafío es aplicar criterios de riesgo-beneficio que prioricen la seguridad del paciente.

Aplicabilidad en la práctica clínica: revisar los protocolos diagnósticos en algunas situaciones clínicas podría reducir los TAC no indicados para minimizar el riesgo de yatrogenia. Múltiples estudios, algunos de ellos de nuestro país3, plantean esta necesidad. El reto es garantizar su uso responsable, minimizar las dosis y optar, siempre que sea viable, por alternativas más seguras a las técnicas de mayor radiación.

Conflicto de intereses de los autores del comentario: no existe.

Bibliografía

  1. Abalo KD, Rage E, Leuraud K, Richardson DB, Le Pointe HD, Laurier D, et al. Early life ionizing radiation exposure and cancer risks: systematic review and meta-analysiset al. Pediatr Radiol. 2021; 51:45-56. Erratum in: Pediatr Radiol. 2021;51(1):157-8.
  2. Marlow EC, Ducore JM, Kwan ML, Bowles EJA, Greenlee RT, Pole JD, et al. Medical imaging utilization and associated radiation exposure in children with Down syndrome. PLS ONE 2023; 18(9): e0289957.
  3. Vilar-Palop J, Hernandez-Aguado I, Pastor-Valero M, Vilar J, González-Alvarez I, Lumbreras B. Appropriate use of medical imaging in two Spanish public hospitals: a crosssectional analysis. BMJ Open. 2018;8(3):e019535.
  4. Esparza Olcina MJ, Flores Villar S. Precaución con la tomografía axial computarizada en niños: a más radiación, más riesgo oncológico. Evid Pediatr. 2023;19:39.

Cómo citar este artículo

Martínez Rubio V, Rivas Fernández, MA. ¿Podemos cuantificar el riesgo de neoplasias relacionadas con pruebas de imagen? Evid Pediatr. 2026;22:32.


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