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El 1 de diciembre de 2005 nació Evidencias en Pediatría (EvP)1,2 (https://evidenciasenpediatria.es/), un proyecto editorial pionero, diseñado para brindar a los pediatras de habla hispana un recurso confiable, accesible y de calidad que reuniera, evaluara y difundiera la mejor evidencia científica disponible en Pediatría. EvP, una publicación secundaria, comenzó como revista oficial de la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (AEPap), con contenidos elaborados por pediatras del Grupo de Trabajo de Pediatría Basada en la Evidencia (GT-PBE), tanto de atención primaria como hospitalaria, con formación metodológica. Cumple los códigos de conducta internacional (HON-Code) y nacional (Webs medicas de calidad). Su periodicidad es trimestral, aunque los artículos se publican a medida que son elaborados.
Desde su inicio, EvP se definió por valores claros: gratuidad, apertura, colaboración y excelencia metodológica. Sus primeros editores ─Cristóbal Buñuel, Javier González de Dios y Paz González─ impulsaron una visión que pronto trascendió las fronteras de España para extenderse a Latinoamérica, de modo que se creó una comunidad de pediatras comprometidos con la atención a sus pacientes basada en la información científica, rigurosa y actualizada.
Veinte años después, EvP se ha consolidado como una referencia imprescindible para la toma de decisiones clínicas fundamentadas, convirtiéndose en un ejemplo destacado de medicina basada en la evidencia (MBE) en el ámbito pediátrico.
La revista surgió del encuentro entre pediatras de atención primaria y de hospitales en diversos foros que, a finales del siglo XX y principios del XXI, compartían una inquietud común: integrar de forma sistemática la investigación clínica con la práctica diaria. Rememoramos una Reunión de Primavera de la SCCALP celebrada en Zamora en el año 2001, que fue el primer contacto entre pediatras de hospitales y de atención primaria con una dedicación a la MBE pediátrica. Por otro lado, el GT-PBE de la AEPap, fundado en el año 2002, antes de la existencia de EvP, ya impartía talleres de búsqueda bibliográfica en las reuniones anuales de la Asociación y se difundían contenidos a través de la web “Pediatría Basada en la Evidencia”, así como algunos artículos en diferentes revistas españolas3-5.
La unificación de estos esfuerzos bajo el GT-PBE permitió cubrir un vacío en el panorama editorial en español: las publicaciones secundarias en Pediatría. De hecho, este fue un objetivo primordial: elaborar una publicación secundaria inspirada en los postulados y la manera de hacer del Centre for Evidence-Based Medicine de Oxford y de revistas como Evidence-Based Medicine y ACP Journal Club.
Desde su lanzamiento, EvP contó con una estructura editorial clara, desarrollada inicialmente junto a la editorial Exlibris (y actualmente con Lúa ediciones 3.0), que permitió realizar una edición electrónica y hacer los sucesivos cambios de mejora a lo largo del tiempo. La revista se organizó en cinco secciones fundamentales, que definieron su identidad:
Estas líneas editoriales consolidaron un proyecto coherente, adaptable y alineado con las necesidades de clínicos y profesionales en formación6.
En 2010, EvP pasó a ser revista oficial de la Asociación Española de Pediatría (AEP) y de la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (AEPap), y también recibió el aval de la Asociación Latinoamericana de Pediatría (ALAPE) en 2011. El GT PBE, antes asociado solo a la AEPap, pasó a ser un grupo perteneciente también a la AEP. En el año 2012 se modificó el formato de la portada, lo que hizo la revista más accesible y dinámica (Figura 1).
Figura 1. Cambio de diseño en las portadas de la revista (año 2012). Mostrar/ocultar
Este respaldo permitió profesionalizar la gestión editorial, mejorar la difusión digital y fomentar la interacción con los lectores a través de comentarios y redes sociales7. La adopción de la licencia Creative Commons 3.0 consolidó el acceso abierto, lo que facilitó el uso y la difusión responsable de los contenidos8.
EvP consolidó su carácter internacional, con la participación de profesionales de España y Latinoamérica, y recibió reconocimientos relevantes, como el Premio a la Transparencia del Sistema Nacional de Salud (2009) y el premio MEDES a la mejor iniciativa en la divulgación médica en español (2012).
Entre 2013 y 2015, la sucesiva incorporación de nuevos editores ─Manuel Molina Arias, Eduardo Ortega Páez, Juan Ruiz Canela y Carlos Ochoa Sangrador─, impulsó mejoras metodológicas y de presentación. Se perfeccionó la escala ESE-ARTE para la valoración objetiva de los AVC y se incorporaron evaluadores externos, con el propósito de aumentar la calidad del proceso editorial9.
En este periodo se creó “Evidencias para padres”10 (https://evidenciasenpediatria.es/padres.php), una sección orientada a traducir la evidencia científica en información clara, práctica y accesible para las familias, que contribuyó a facilitar la toma de decisiones compartida.
Asimismo, “De la biblioteca al paciente” evolucionó hacia “Evidentia praxis” con un formato más estructurado y práctico, inspirado en publicaciones de prestigio como Archives of Diseases in Childhood, con tablas de resultados uniformes que facilitaron la interpretación rápida y eficiente. “Fundamentos en MBE”11 amplió su contenido para incluir los diseños epidemiológicos más frecuentes y las herramientas prácticas para la lectura crítica, de manera que progresivamente se convirtió en un recurso formativo esencial.
La combinación de contenido clínico y metodología convierte a EvP en un recurso tanto de consulta como de formación continua12. Y no fuimos ajenos a la autocrítica, siendo conscientes de las luces y sombras de la “evidencia”, por lo que realizamos un análisis DAFO tanto de la MBE como de la propia revista13.
En la etapa más reciente, el comité editorial ─integrado por Mercedes Fernández, Salomé Albi y Begoña Pérez-Moneo─ ha reforzado la integración de la estadística aplicada a la práctica clínica, con el objetivo de facilitar una mejor comprensión de los estudios científicos.
La incorporación de Calcupedev14, herramienta epidemiológica diseñada para traducir resultados de investigación en medidas clínicas comprensibles, ha supuesto un avance notable en la aplicación práctica de la evidencia (Figura 2).
Figura 2. Calcupedev (Disponible en www.aepap.org/calculadora-estudios-pbe/#/). Mostrar/ocultar
En 2024 se publicó el libro “Medicina Basada en la Evidencia. Lo que siempre quiso saber sobre la evidencia aplicada a la práctica clínica sin morir en el intento”, un texto de 780 páginas con la síntesis del conocimiento y la experiencia acumulados por el grupo editorial15 (Figura 3).
Figura 3. Portada del libro Medicina Basada en la Evidencia (2024) elaborado por 25 pediatras de atención primaria y hospitalaria . Mostrar/ocultar
EvP mantiene una presencia activa en redes sociales como X (antes Twitter), Instagram y Facebook, potenciando la difusión de sus contenidos y la interacción entre profesionales. El compromiso con el acceso abierto sigue siendo un pilar esencial, a fin de garantizar una difusión sin barreras económicas ni geográficas.
Esta estrategia digital ha potenciado la visibilidad y el impacto de la revista, contribuyendo a que la evidencia científica llegue de manera rápida y accesible a un público amplio, sin restricciones económicas ni geográficas.
El compromiso con el acceso abierto ha sido una constante, con el fin de que los contenidos estén disponibles sin coste, y facilitar así la formación y el avance del conocimiento en Pediatría.
A lo largo de estas dos décadas, EvP ha conseguido:
EvP continúa con la determinación de integrar las nuevas tecnologías, fomentar la colaboración internacional y explorar el potencial de la inteligencia artificial aplicada a la evidencia científica. En este sentido, será clave avanzar en el buen uso de la inteligencia artificial para la práctica de la MBE y el camino de EvP16. Asimismo, la participación de sus lectores será fundamental para mantener un proyecto vivo, dinámico y relevante.
Como conclusión, cabe decir que, veinte años después, EvP conserva intacto el espíritu con el que nació: ser un recurso práctico, riguroso y accesible al servicio de la mejora de la atención pediátrica. El compromiso, la colaboración y la innovación han permitido que EvP trascienda fronteras y se consolide como un pilar fundamental de la MBE en Pediatría.
Buñuel Álvarez JC, González de Dios J, González Rodríguez P, Molina Arias M, Ochoa Sangrador C, Ortega Páez E, et al. Veinte años de evolución, rigor y compromiso con la práctica clínica basada en la evidencia. Evid Pediatr. 2026;22(Núm. Extra):2.