Conclusiones de los autores del estudio: entre los niños de 5 a 15 años que vivían en una zona con alta cobertura y uso de mosquiteros, la ivermectina, administrada una vez al mes durante tres meses consecutivos, resultó en una incidencia de infección por malaria un 26% menor que con albendazol. No se identificaron problemas de seguridad.
Comentario de los revisores: el ensayo BOHEMIA demuestra que la administración masiva de ivermectina reduce en un 26% la incidencia de malaria (número necesario a tratar [NNT] = 4,3 en 6 meses), con perfil de seguridad aceptable y potencial programático como herramienta complementaria ante la resistencia a insecticidas. Aunque las limitaciones metodológicas obligan a la cautela, la evidencia respalda su consideración dentro de las estrategias integradas: se requieren estudios de efectividad en condiciones reales y en poblaciones vulnerables.
Conclusiones de los autores del estudio: el tratamiento activo del ductus arterioso hemodinámicamente significativo en prematuros durante las primeras dos semanas de vida se asoció con una mayor morbimortalidad.
Comentario de los revisores: los resultados del metanálisis muestran un aumento de la mortalidad en los pacientes tratados, aunque discreto, clínicamente relevante. Se debe evitar el tratamiento farmacológico rutinario precoz en todos los prematuros con ductus arterioso, y optar por un manejo expectante, salvo que haya signos de un compromiso hemodinámico claro. Se necesita investigar en criterios ecocardiográficos precisos, subgrupos específicos de beneficio e intervenciones más selectivas.
Carvajal Encina F, Blanco Rodríguez C. Evid Pediatr. 2026;22:12
Conclusiones de los autores del estudio: basándose en datos de práctica clínica habitual, no se ha encontrado un aumento en el riesgo de eventos neuropsiquiátricos en niños y adolescentes en tratamiento con montelukast.
Comentario de los revisores: el estudio sigue una metodología adecuada y aporta datos de seguridad para el tratamiento con montelukast; sin embargo, no son suficientes para dejar de mantener la vigilancia frente a estos posibles eventos.
Moreno Sánchez A, Albi Rodríguez MS. Evid Pediatr. 2026;22:13
Conclusiones de los autores del estudio: en comparación con el uso exclusivo de surfactante pulmonar, la combinación de budesonida y surfactante pulmonar puede prevenir la displasia broncopulmonar en bebés prematuros y no aumenta la incidencia de complicaciones.
Comentario de los revisores: la administración de budesonida junto a surfactante podría disminuir el riesgo de displasia broncopulmonar, pero, dadas las deficiencias metodológicas, la magnitud de este efecto puede ser dudosa y faltan datos, especialmente de efectos a largo plazo, para poder recomendarla de manera sistemática.
Gámez Belmonte A, Aparicio Rodrigo M. Evid Pediatr. 2026;22:14
Conclusiones de los autores del estudio: hay una gran incertidumbre respecto a la terapia de afirmación de género y se requieren estudios con metodología más rigurosa.
Comentario de los revisores: con los resultados que aporta esta revisión sistemática, no puede aceptarse o rechazarse la terapia de afirmación de género, dado que la evidencia de los estudios incluidos es baja o muy baja.
Gámez Belmonte A, Rivero Martín MJ. Evid Pediatr. 2026;22:15
Conclusiones de los autores del estudio: en lactantes con infección congénita por citomegalovirus y evaluación auditiva normal al nacimiento, el riesgo de hipoacusia neurosensorial de aparición tardía fue del 6,5%. La ventriculomegalia, las alteraciones de la sustancia blanca y la esplenomegalia al nacimiento se asociaron significativamente con su desarrollo.
Comentario de los revisores: este estudio multicéntrico europeo identifica factores clínicos e imagenológicos neonatales asociados con hipoacusia tardía en la infección congénita por citomegalovirus. Aunque el diseño retrospectivo limita la inferencia causal, el tamaño muestral y el seguimiento longitudinal aportan una evidencia útil para estratificar el riesgo y orientar el seguimiento audiológico, aunque no se evalúan intervenciones según el riesgo.
Conclusiones de los autores: las dosis óptimas de midazolam intranasal para la sedación procedimental en niños sometidos a la reparación de laceraciones fueron de 0,4 y 0,5 mg/kg. Este hallazgo puede servir de guía para la práctica clínica y para futuros estudios sobre el midazolam intranasal en la sedación procedimental.
Comentario de los revisores: en general, los hallazgos respaldan el uso preferente de 0,4 a 0,5 mg/kg para la reparación de laceraciones simples y pueden contribuir a la estandarización de la práctica clínica. Sin embargo, su aplicación debe abordarse con cautela en entornos con recursos técnicos limitados o poblaciones más heterogéneas. Los datos disponibles no permiten una evaluación adecuada de la seguridad respecto a eventos adversos poco frecuentes.
Rivero Martín MJ, Aparicio Sánchez JL. Evid Pediatr. 2026;22:17
Conclusiones de los autores del estudio: la exposición temprana a antibióticos se asocia a una mayor presencia de asma e infecciones a lo largo de la infancia, aunque la relación causal es difícil de probar.
Comentario de los revisores: los resultados de este estudio refuerzan la evidencia sobre los posibles efectos adversos a medio plazo del uso temprano de antibióticos. Sin embargo, el beneficio inmediato en la prevención y tratamiento de cuadros graves sigue siendo incuestionable.
Conclusiones de los autores: los incidentes de seguridad en urgencias pediátricas son frecuentes y cerca del 43% tienen una evidencia clara de ser evitables. La variabilidad entre centros sugiere la influencia de factores estructurales específicos de cada institución, por lo que es necesario implementar estrategias adaptadas que promuevan una cultura de seguridad proactiva y una gestión eficaz de los riesgos.
Comentario de los revisores: es un estudio prospectivo y multicéntrico, pero con limitaciones metodológicas que condicionan parcialmente sus resultados. Los datos aportados sobre la frecuencia de incidentes, el daño que generan y su evitabilidad, junto con la identificación de los factores organizativos y comunicativos como factores implicados, orientan hacia dónde deben dirigirse los esfuerzos de mejora.
Suárez Cabezas S, Llerena Santa Cruz E. Evid Pediatr. 2026;22:19